Evidencia global y costo de la inacción: Milagros Nores expuso hallazgos de The Lancet en el Observatorio Niñez
Publicado en septiembre del 2026
La investigadora de la Universidad de Rutgers y coautora de la serie internacional abordó la rentabilidad social de la inversión temprana, el impacto de las intervenciones multicomponente y el rol de la educación parvularia como plataforma técnica para los "siguientes 1.000 días" de vida.
En el marco de la presentación de la Agenda de Primera Infancia, el Observatorio Niñez de Fundación Colunga realizó el conversatorio técnico "¿En qué invertir? Prioridades para la primera infancia", que contó con la ponencia magistral de Milagros Nores, Codirectora de Investigación del Instituto Nacional de Investigación en Educación Temprana (NIEER) de la Universidad de Rutgers.
Durante la jornada, Nores presentó la evidencia epidemiológica y económica publicada en la serie de The Lancet ("El desarrollo de la primera infancia y los siguientes 1.000 días"), analizando el costo social de la inacción estatal y los rendimientos de las distintas políticas públicas en el desarrollo infantil temprano.
La evidencia económica: El Costo de la Inacción (COI)
Uno de los principales aportes analíticos de la exposición fue la cuantificación del Costo de la Inacción (COI), definido como la pérdida del beneficio social en términos de productividad salarial y capital humano a lo largo del curso de vida cuando no se invierte en educación y cuidado temprano:
Relación Beneficio-Costo: Garantizar al menos un año de Educación y Cuidado de la Primera Infancia (PECs) universal y de alta calidad genera un retorno social de 8 a 19 veces el costo de provisión en países de ingresos medios y altos.
Impacto en el PIB: La inacción pública en educación inicial representa una pérdida de productividad que alcanza un promedio de 2,4% del PIB en países de ingresos medios-altos y hasta un 6,8% del PIB en países de bajos ingresos.
Inversión requerida: Universalizar un año de educación inicial tiene un costo promedio nacional estimado en <0,5% del PIB en economías en desarrollo, demostrando una alta eficiencia presupuestaria.
Tamaño del efecto por tipo de intervención (Meta-análisis The Lancet)
A partir de la revisión sistemática de 100 estudios globales (951 estimaciones de impacto), la investigación desagregó los impactos según la naturaleza del programa:
Tipo de IntervenciónTamaño del Efecto Promedio (SD)Dominios Prioritarios de ImpactoProgramas de Crianza y Parentabilidad0,38 SDDesarrollo cognitivo (0,40 SD) y autorregulación socioemocional.Educación y Cuidado Temprano (PECs)0,34 SDLenguaje, alfabetización inicial, matemáticas y desempeño académico sostenido a los 15 años (PISA).Intervenciones Nutricionales0,16 SDCrecimiento físico, prevención de déficits de talla y reducción de malnutrición.Transferencias Monetarias Directas0,13 SDProtección social básica (efecto mayor en América Latina con 0,18 SD).
La educación parvularia como plataforma multisectorial e integral
Nores enfatizó que los centros educativos de primera infancia no deben evaluarse únicamente como espacios pedagógicos, sino como plataformas institucionales integradas para la entrega de servicios esenciales:
Tamizaje del desarrollo y salud: Monitoreo continuo del crecimiento, detección precoz de rezagos y derivación oportuna.
Entornos alimentarios: Promoción de hábitos de actividad física y nutrición equilibrada para mitigar la doble carga de la malnutrición (déficit y obesidad).
Calidad pedagógica y de procesos: La investigadora advirtió que los retornos positivos dependen estrictamente de la calidad de las interacciones adulto-niño, la estabilidad de los equipos educativos y el aprendizaje basado en el juego.
Cruce con los datos del Observatorio Niñez en Chile
En el bloque de discusión técnica conducido por Paloma del Villar, Directora del Observatorio Niñez, se contrastaron las proyecciones globales de The Lancet con la evidencia recogida en la Agenda de Primera Infancia 2026:
Gasto y Presupuesto: En Chile, mientras la población de 0 a 5 años representa el 5,9% del total nacional, solo recibe el 3,2% del gasto programático central. Asimismo, el presupuesto de educación parvularia cayó un 5,7% entre 2021 y 2026.
Asistencia e Inequidad: El sistema chileno presenta altos niveles de inasistencia crónica en educación inicial (pérdida de 2 de cada 5 días hábiles en sala cuna) y una brecha de financiamiento del 43% en jardines Vía Transferencia de Fondos (VTF) en los barrios más vulnerables.
Ventana Demográfica 2026-2030: Con un 20% menos de niños y niñas menores de 6 años respecto a la década anterior, Chile enfrenta una oportunidad histórica para aumentar el gasto real per cápita y priorizar la calidad pedagógica y el apoyo a la crianza en las políticas de Estado.