Seminario - Pobreza infantil y desafíos del ajuste fiscal

Revisa a continuación el seminario Pobreza infantil y desafíos del ajuste fiscal, lanzamiento del policy brief Pobreza infantil en Chile: diagnóstico actualizado y propuestas de política pública. Este documento, elaborado por el Observatorio Niñez Colunga y UNICEF Chile, con colaboración del Centro de Políticas Públicas UC, actualiza el diagnóstico sobre pobreza infantil en Chile usando los datos más recientes de la Encuesta CASEN 2024, e incluye dos propuestas concretas de política pública para el ciclo de gobierno 2026–2030.

Diagnóstico principal

Los datos del documento muestran que las niñas y niños están desproporcionadamente afectados por la pobreza en comparación con el resto de la población:

  • Pobreza por ingresos: el 25% de las niñas y niños (0–17 años) vive en hogares que no cubren una canasta básica, equivalente a aproximadamente 1,1 millones de personas. Un 10% se encuentra en pobreza extrema (cerca de 445.000 niñas y niños).

  • Pobreza multidimensional: el 23% de las niñas y niños enfrenta carencias simultáneas en dimensiones como educación, salud, vivienda y trabajo. Las mayores carencias se registran en trabajo y seguridad social (33%) y conectividad digital (31%).

  • Pobreza severa (ambas a la vez): afecta al 10% de las niñas y niños.

En conjunto, casi el 40% de las niñas y niños vive en al menos una situación de pobreza.

Grupos con mayor vulnerabilidad según el documento:

  • Zonas rurales (31%)

  • Niñas y niños migrantes (39%)

  • Pertenecientes a pueblos originarios (31%)

  • Regiones de La Araucanía (37%) y el Maule (33%)

  • Hogares con jefatura femenina monoparental

Dos propuestas de política pública

1. Garantizar un ingreso básico para niñas y niños en pobreza

El sistema actual de transferencias monetarias reduce la pobreza, pero los montos son insuficientes: los hogares con niñas y niños en pobreza reciben en promedio $94.395 mensuales, con una brecha promedio de $230.522 al mes. La propuesta plantea:

  • Unificar los múltiples programas de transferencias en un sistema único con foco en la niñez.

  • Que las transferencias sean no condicionadas, regulares y suficientes.

  • Implementación progresiva, comenzando por los grupos más vulnerables (primera infancia, hogares en pobreza extrema, hogares monoparentales, niños con discapacidad o pertenecientes a pueblos indígenas)

  • El costo estimado de cerrar completamente la brecha sería de aproximadamente 0,53% del PIB.

2. Garantizar un piso de protección social para la niñez

Basada en la Recomendación N°202 de la OIT, propone un conjunto mínimo e integrado de prestaciones que cubra salud, educación, transferencias monetarias y cuidado. Tiene dos etapas:

  • Primera: universalizar programas ya existentes (como control niño sano, inmunizaciones, alimentación escolar) hacia todos los hogares con niñas, niños y/o adolescentes en pobreza.

  • Segunda: crear oferta en áreas sin cobertura suficiente: salud mental infantil y educación parental, cuidado en primera infancia y activación laboral para cuidadores.

El costo estimado de ampliar la cobertura existente hasta la población objetivo sería de aproximadamente USD 2.781 millones (0,88% del PIB).

Conclusión del documento

El documento argumenta que la pobreza infantil en Chile es un problema de decisión política, no de capacidad: los instrumentos institucionales existen, el costo fiscal es manejable, y el marco legal —incluyendo la Ley N°21.430 y la Convención sobre los Derechos del Niño— ya establece obligaciones concretas para el Estado. La urgencia de actuar radica en que cada tiempo que una niña o niño permanece en pobreza genera daños en su desarrollo que no son reversibles.

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