Asequibilidad de la vivienda
Más de un millón de niñas y niños viven en hogares que enfrentan problemas de asequibilidad, es decir, que gastan más de un 30% de sus ingresos en arriendo o dividendo
Indicador publicado por primera vez en marzo del 2024
Última actualización del indicador en junio del 2026
La vivienda es el espacio principal donde niñas y niños se desarrollan, especialmente durante sus primeros años de vida[1]. De acuerdo a las Naciones Unidas, una de las dimensiones de una vivienda adecuada es que esta sea asequible, es decir, que el costo de la vivienda no ponga en peligro el disfrute de otras necesidades básicas y servicios esenciales, como la alimentación, la atención sanitaria y el cuidado de niñas y niños, ni tampoco el ejercicio de sus derechos humanos[2][3]. Tener una vivienda segura, estable y asequible es central para las familias[4] porque, además, reduce el estrés de padres e hijos causado por dificultades económicas[5].
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La literatura ha documentado que una vivienda no asequible se encuentra asociada a un peor rendimiento académico de las niñas y los niños y un aumento en problemas de comportamiento. Además, una alta carga del costo de la vivienda incide sobre los niveles de angustia de cuidadores y la tensión económica que viven las familias[6]. Por otro lado, se ha evidenciado que los hogares con un alto costo de la vivienda tienen más probabilidades de experimentar algún tipo de dificultad material, lo cual, a través de las múltiples formas que puede tomar, produce una disminución del bienestar[7].
Se consideran hogares con problemas de asequibilidad habitacional aquellos que destinan más de un 30% de su ingreso disponible al pago de vivienda, ya sea mediante arriendo o dividendo.[8] A este criterio se incorpora la recomendación metodológica de Déficit Cero, que clasifica como vivienda no asequible a los hogares cuyo ingreso, tras el pago de la vivienda, cae por debajo de la línea de la pobreza.[10] Para asegurar la precisión de esta medición y evitar la redundancia del costo habitacional en la canasta básica, el cálculo se realizó descontando el gasto en vivienda del ingreso monetario del hogar, para luego compararlo exclusivamente con la línea de pobreza para no arrendatarios y, de esta forma, no duplicar el ítem de vivienda. Este indicador corresponde al porcentaje de niñas y niños de 0 a 17 años que viven en hogares con un alto costo de la vivienda y se estimó utilizando la encuesta Casen (2013-2024).
Conclusión
El gasto en vivienda es ineludible y significativo para las familias, lo que obliga muchas veces a sacrificar el consumo de otros bienes y servicios básicos. Por ello, una vivienda no asequible pone en riesgo directo el bienestar y desarrollo integral de la niñez. A la luz de los datos más recientes (2024), en Chile se ha reducido la proporción histórica de niñas y niños en esta situación, bajando 6 puntos porcentuales desde 2013. Sin embargo, la problemática sigue siendo crítica al afectar a casi un tercio de esta población.
Esta vulnerabilidad es hoy transversal en términos etarios y geográficos —habiendo desaparecido la brecha histórica entre zonas urbanas y rurales—, pero se concentra fuertemente en grupos específicos: niñas y niños pertenecientes al primer quintil de ingresos (76%), aquellos nacidos fuera de Chile (49%), y quienes habitan en condiciones de hacinamiento (44%) o allegamiento externo (41%). A nivel territorial, la incidencia presenta importantes variaciones, siendo actualmente las regiones de La Araucanía y Coquimbo las que enfrentan los mayores niveles de falta de asequibilidad habitacional para la niñez.
Sobre los datos
La encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), encargada de medir la pobreza en Chile, mide cinco dimensiones que permiten analizar la presencia de carencias no necesariamente económicas en los hogares. Esta encuesta se aplica cada dos o tres años en una muestra representativa de hogares a nivel nacional y regional.
Para la estimación de este indicador, se utilizó la metodología propuesta por el Observatorio Social, que define una vivienda como no asequible cuando el gasto en arriendo o dividendo supera el 30% del ingreso total del hogar. Adicionalmente, se incorporó el enfoque de Déficit Cero, que considera también como no asequible a aquellas viviendas cuyo hogar queda bajo la línea de la pobreza una vez descontado el gasto en arriendo o dividendo.
Para este indicador, la línea de la pobreza se estimó excluyendo de la canasta el componente correspondiente al alquiler imputado y efectivo, lo que permite comparar los ingresos del hogar sin considerar dicho gasto, en línea con la metodología de Déficit Cero.
Referencias
[1] Espíndola, Sunkel, Murden y Milosavljevic (2017). Medición multidimensional de la pobreza infantil. Unicef. https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/f55c8cac-eab0-430b-87ea-df0ae977b54c/content
[2] ONU 2016 Habitat III. The New Urban Agenda. https://habitat3.org/the-new-urban-agenda/
[3] The Annie E. Casey Foundation (2024). The 2024 Kids Count Data Book. Disponible en: https://www.aecf.org/resources/2024-kids-count-data-book
[4] Habitat (nd) Quality of housing central for childhood development. Disponible en: https://www.habitat.org/stories/quality-housing-central-childhood-development
[5] Cunningham, M., Gillespie, S. & Batko, S. (2019) How housing matters for families. Findings from in-Depth with Parents in Supportive Housing. Disponible en: https://www.urban.org/sites/default/files/publication/100292/how_housing_matters_for_families_1.pdf
[6] Hess, C., Colburn, G., Allen, R. & Crowder, K. (2024) Cumulative housing cost burden exposures and disadvantages to children’s well-being and health, Social Science Research, (119; 2024; 102984). https://doi.org/10.1016/j.ssresearch.2024.102984
[7] United States Census Bureau (2023) The Impact of the 2021 Expanded Child Tax Credit on Child Poverty. Disponible en: https://www.census.gov/library/working-papers/2022/demo/SEHSD-wp2022-24.html
[8] Observatorio Social (2023). Déficit habitacional cuantitativo y asequibilidad de la vivienda en Chile. Disponible en: https://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/storage/docs/casen/2022/Resultados_Vivienda_Casen_2022.pdf
[9] Déficit Cero & Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC & Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (2024). Demanda social por vivienda en Chile: Una propuesta para estimar nuestro desafío habitacional. Informe disponible en: https://bit.ly/EstudioDemandaD0
[10] La línea de la pobreza es calculada por el MDSF en base al costo actualizado de la Canasta Básica de Alimentos. Para esta estimación se excluyó de la canasta el componente derivado del alquiler imputado y efectivo, para así realizar una comparación con los ingresos del hogar sin el gasto, siguiendo la estimación de Déficit Cero.