Pobreza severa
4 de cada 10 niñas y niños viven en hogares con al menos una situación de pobreza
Indicador publicado por primera vez en marzo del 2024
Última actualización del indicador en febrero del 2026
La pobreza infantil es “aquella que afecta a los niños y niñas que sufren alguna privación de los recursos materiales, espirituales y emocionales necesarios para sobrevivir, desarrollarse y prosperar, lo que les impide disfrutar de sus derechos, alcanzar su pleno potencial o participar como miembros plenos y en pie de igualdad en la sociedad”[1].
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De acuerdo a la literatura, niñas y niños tienen mayores probabilidades de residir en hogares en situación de pobreza. Asimismo, las consecuencias de esta experiencia son más profundas en esta etapa vital: cuanto menor es la edad, más prolongada es la permanencia en situación de pobreza y mayor su intensidad, más severos resultan sus efectos. La pobreza, en sus diversas formas, compromete el bienestar presente y futuro de niñas y niños[2].
La pobreza es un fenómeno socialmente situado; su definición depende de los acuerdos de cada grupo social y puede variar en el tiempo. Esto se refleja en los instrumentos de medición. En el año 2025, se introdujeron cambios metodológicos a las mediciones oficiales y se incorporó el concepto de pobreza severa, configurando el siguiente esquema de tres medidas[3]:
Pobreza por ingresos: Se determina mediante una línea de pobreza, estimada en función del costo de una canasta básica de necesidades que permite satisfacer un nivel mínimo mensual de subsistencia. En Chile, esta medición se realiza desde 1987. En la última actualización metodológica, entre otros cambios, se ajustó la forma de contabilizar los ingresos del hogar, se actualizó el instrumento de recolección de gastos y se reemplazó el criterio calórico de la canasta básica por uno de dieta saludable. Para 2024, la línea de la pobreza en un hogar de cuatro integrantes se fijó en $625.695 para familias no arrendatarias y en $929.881 para aquellas que arriendan su vivienda[4].
Pobreza multidimensional: Identifica carencias en las condiciones de vida, considerando dimensiones e indicadores de bienestar socialmente relevantes para que las personas puedan disfrutar de una vida digna. Esta medida se utiliza en Chile desde 2015. Las modificaciones más recientes implicaron la incorporación de nuevos indicadores para capturar carencias más contingentes, así como la eliminación o ajuste de indicadores previos[5].
Pobreza severa: Corresponde a la situación en que un hogar experimenta simultáneamente pobreza por ingresos y pobreza multidimensional. Esta condición reviste mayor complejidad y se asocia frecuentemente a la pobreza crónica. Esta categoría fue incorporada a partir de 2025, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Experta[6].
El presente indicador reporta estas tres medidas tanto para el total de niñas y niños como para subpoblaciones específicas, con el fin de analizar las brechas existentes entre grupos. La fuente de datos es la Encuesta Casen, instrumento oficial que evalúa la pobreza y otras carencias no necesariamente económicas. Esta serie solo es comparable para los años 2022 y 2024.
Conclusión
La implementación de la nueva metodología en 2025, que incorpora la categoría de pobreza severa, constituye un avance en la caracterización de las condiciones de vida de la niñez en Chile. Al revelar que 4 de cada 10 niñas y niños viven en hogares con al menos una situación de pobreza, y que un 10% se encuentra en situación de pobreza severa —enfrentando simultáneamente carencias de ingresos y multidimensionales—, accedemos a un diagnóstico más preciso sobre complejidad de la vulnerabilidad infantil y sus dinámicas. Esta distinción es vital, pues permite identificar a aquellos grupos donde las privaciones se superponen, comprometiendo de forma más profunda el desarrollo integral en una etapa vital donde los efectos de la pobreza son profundos.
No obstante, los datos de 2024 exponen brechas que persisten y se agudizan según el contexto de origen. La mayor prevalencia de pobreza en niñas y niños de pueblos originarios, nacidos en el extranjero o residentes en zonas rurales y regiones como Tarapacá, demuestra que la pobreza infantil no es un fenómeno homogéneo, sino que está fuertemente condicionado por factores territoriales y demográficos. Asimismo, la fragilidad económica de los hogares monoparentales frente a los biparentales subraya la necesidad de políticas públicas que no solo transfieran ingresos, sino que aborden la estructura de cuidados y la composición familiar como variables críticas de bienestar.
Finalmente, aunque la actualización metodológica y la inclusión de la pobreza severa representan un avance sustancial para la política social, persiste el desafío de transitar desde una medición centrada en el hogar hacia una medición de pobreza infantil propiamente tal. Como se observa en la estabilidad de las cifras entre sexos y tramos de edad bajo la metodología actual, una métrica basada en el grupo familiar puede estar invisibilizando carencias específicas de la infancia. Por ello, resulta imperativo avanzar hacia indicadores que capturen dimensiones propias del ciclo vital.
Sobre los datos
Los datos presentados provienen de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), el instrumento oficial del Estado de Chile para la medición de la pobreza y la evaluación del bienestar de la población. Esta encuesta posee representatividad nacional, regional y por zona (urbana/rural).
En 2025, luego del trabajo de una Comisión Asesora, se realizaron ajustes a la metodología para medir pobreza por ingreso y pobreza multidimensional. Además, se incorporó la pobreza severa como métrica. Dados estos cambios, este indicador se puede estimar solo para 2022 y 2024 con esta nueva metodología.
El indicador utilizado clasifica a los hogares —y por extensión a las niñas y niños que residen en ellos— según su exposición a tres condiciones de vulnerabilidad:
Pobreza por ingresos
Pobreza multidimensional
Pobreza severa: Presencia simultánea de ambas privaciones (ingresos y multidimensional).
Referencias
[1] Espíndola, A., Sunkel, G., Murden, P., & Milosavljevic, V. (2017). Medición multidimensional de la pobreza infantil. UNICEF. https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/f55c8cac-eab0-430b-87ea-df0ae977b54c/content
[2] Alianza Erradicación de la Pobreza Infantil. (2021). Nacer y crecer en pobreza y vulnerabilidad. https://static1.squarespace.com/static/640b3ecd8e657207db1fba5a/t/665e3ce25880b15eb8d1f0c2/1717452015173/Nacer+y+crecer+en+pobreza+Final+.pdf
[3] División Observatorio Social (2025). Nota técnica: Resumen del proceso de revisión de las propuestas para la actualización de la medición de la pobreza en Chile. Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Subsecretaría de Evaluación Social. https://bid-ckan-dataset.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/dataset/cffb1426-51b3-430d-9136-bc0baace476f/resource/16a5512e-8526-4292-9b70-73180517ffd8/download/202510_notatecnica_decisiones_pobreza.pdf#:~:text=en%20materia%20de%20pobreza%20multidimensional%20y%20pobreza,Comisi%C3%B3n%20Asesora%20y%20en%20relaci%C3%B3n%20con%20la
[4] Observatorio Social (2026). Pobreza por ingreso. https://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/storage/docs/casen/2024/Resultados_Pobreza_Ingresos_Casen_2024.pdf
[5] Observatorio Niñez Colunga (2025). Boletín N°2. Nueva medición de pobreza multidimensional: qué cambia para la niñez. https://static1.squarespace.com/static/640b3ecd8e657207db1fba5a/t/6943f837107d3b4cd2f470b0/1766062135187/Boletin+N2.pdf
[6] Comisión Experta Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza en Chile (2025). Informe final. www.comisionpobreza.cl/docs/Comision_Pobreza-Informe_Final_Recomendaciones.pdf
[7] OECD. (2021). Play, create and learn: What matters most for five-year-olds. OECD Publishing. https://issuu.com/oecd.publishing/docs/play-create-learn-what-matters-most-for-five-year-