Contaminación en el entorno
1 de cada 10 niñas y niños viven en barrios con problemas de contaminación
Indicador publicado por primera vez en marzo del 2024
Última actualización del indicador en abril del 2026
Niñas y niños tienen derecho a vivir en un ambiente sano y seguro, por lo que es clave monitorear el estado de la contaminación en los lugares que habitan. Un entorno con altos niveles de polución, ya sea acústica, atmosférica o del agua, incide negativamente en su bienestar, siendo este grupo especialmente vulnerable. De hecho, la literatura ha documentado que la exposición a la contaminación del aire, tanto dentro como fuera de casa, se vincula con el desarrollo de asma e incluso algunos tipos de cáncer infantil. [1][2][3]
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Esta situación representa una seria amenaza para su desarrollo. Un estudio de Lancet Countdown Sudamérica reveló que, a nivel regional, Chile y Perú presentan las tasas más altas de mortalidad prematura atribuible a la exposición sistemática a la contaminación del aire. El impacto es tal que los costos monetarios asociados a esta problemática equivalen al ingreso promedio de 2,9 millones de personas.[4]
Este indicador mide cuántas niñas y niños viven en hogares donde de manera permanente presentan dos o más problemas de contaminación cerca de sus viviendas. Se preguntó acerca de los siguientes siete tipos de contaminación:
Contaminación del aire o malos olores
Ríos o esteros
Contaminación del agua de red pública
Visual
Plagas de insectos o animales
El indicador proviene de la encuesta CASEN que pregunta a los jefes de hogar respecto a su barrio.
Conclusión
En la última década, la proporción de niñas y niños que viven en hogares donde sus jefes de hogar declaran presencia de contaminación en su entorno ha disminuido significativamente en Chile. No obstante, al analizar el periodo 2022-2024, los datos revelan un estancamiento generalizado en la mejora del indicador. Si bien factores como la edad o la pertenencia a pueblos originarios no presentan diferencias estadísticas, persiste una desigualdad estructural según el nivel socioeconómico y el territorio: los hogares de menores ingresos (Quintiles I y II) y aquellos en zonas urbanas continúan enfrentando niveles de exposición significativamente mayores.
A nivel regional, destaca la profunda desproporción de la Región Metropolitana (13%), que duplica la exposición observada en las regiones del sur, como Los Ríos (2%) y La Araucanía (3%). Asimismo, resulta notable la evolución de Atacama, que logró salir de los niveles críticos históricos para situarse por debajo del promedio de la capital.
Si bien este indicador nos entrega información valiosa para conocer cómo están viviendo niñas y niños, para obtener un mejor panorama de los entornos se debe complementar con medidas objetivas de contaminación del aire, agua y basura, así como por indicadores de percepción directa de niñas y niños. La contaminación es una amenaza para el desarrollo y bienestar de la niñez por lo que se vuelve urgente obtener mejores datos para visibilizar la magnitud del problema en Chile.
Sobre los datos
La encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), encargada de medir la pobreza en Chile, mide cinco dimensiones que permiten analizar la presencia de carencias no necesariamente económicas en los hogares.
En la dimensión de Entorno, se incluye un set de preguntas sobre la presencia de siete tipos de contaminación en los últimos 12 meses en su barrio. Para este indicador se consideró 4 fuentes de contaminación: aire, contaminación de cursos de agua, contaminación del agua usada para consumo humano y acumulación de basura en calles, caminos, veredas o espacios públicos. En Casen responde una persona por hogar, que debe ser un integrante mayor de 18 años.
La encuesta se aplica cada dos o tres años en una muestra representativa de hogares a nivel nacional y regional.
Referencias
[1] Van Leer Foundation. (2018). Contaminación y desarrollo infantil. https://vanleerfoundation.org/es/epi/pollution-and-child-development/
[2] Carr, D. (Ed.). (2009). Encyclopedia of the life course and human development. Volume 1: Childhood and adolescence. Macmillan Reference USA.
[3] Ubilla, C., & Yohannessen, K. (2021). Contaminación atmosférica y asma en niños. Neumología Pediátrica, 16(4), 164-166.https://doi.org/10.51451/np.v16i4.464
[4] The Lancet Countdown South America. (2022). The 2022 South America report of the Lancet Countdown on health and climate change: Enhancing prosperity and health through a just transition. The Lancet Regional Health - Americas, 16, 100388. https://doi.org/10.1016/j.lana.2022.100388
[5] Powell, E. C., Ambardekar, E. J., & Sheehan, K. M. (2005). Poor neighborhoods: Safe playgrounds. Journal of Urban Health: Bulletin of the New York Academy of Medicine, 82(3), 403–410. https://doi.org/10.1093/jurban/jti099